¡Hola! Mi nombre es Zoe Smith. Tengo los ojos castaño claro, cabello
castaño oscuro. Y llevo un tatuaje. No soy alta ni muy baja, digamos que estoy
bien para tener dieciocho años. Dejen les cuento un poco más de mis mejores amigas.
Nicole Johnson: Una chica rubia, ojos castaños y de mi misma estatura.
Es la que más apetito tiene de nosotras. Es la persona más tierna que pueden conocer,
con dificultad se enoja y es una persona de fiar.
Kayla Williams: Igual morena, un poco vanidosa y amante de los espejos. Siempre
esta arreglándose y viéndose en el espejo cada cinco segundos. Es la mejor en
dar consejos y siempre tiene una sonrisa en su rostro, una excelente amiga.
Frankie Jones: Su color de piel es blanca, morocha ojos azules. Le
encanta hacer bromas y es la que más chistes haces de nosotras. Siempre sale
con sus ocurrencias y te hace reír hasta llorar. Pero cuidado, si la haces
enojar, no sabes con quien te estas metiendo. Siempre está bromeando, pero cuando
se trata de algo serio, deja los chistes a un lado y te ayuda en lo que sea.
Elizabeth Brown: Morena, cabello castaño y una hermosa sonrisa. Aunque Frankie
sea la mayor, ella siempre nos trata como si fuéramos sus hijas, siempre tiene
su lado divertido e inmaduro como todas, solo que tiene un poco más de cuidado
con cada broma que hacemos.
Yo soy la menor del grupo, después Nicole, Elizabeth, Kayla y Frankie.
Nos llevamos por algunos meses, pero eso es lo de menos, somos mejores amigas.
Ya es verano y como todos los años vamos al campamento "Scott"
y saben, no es porque nosotras queramos ir, nuestros papas nos llevan ahí cada
verano y la verdad es que siempre es lo mismo. Nos la pasábamos genial y nos divertíamos
mucho.
Hasta que no fue cuando ellos llegaron. Los mismísimos demonios llegaron
al campamento. ¿Qué de quien estoy hablando? Claro: Blake Lawrence, Kendall
Greene, Dylan Riley, Anthony Fox y por último y mi mayor enemigo, Max. Somos
como agua y aceite, será mejor que no nos dejen solos a los diez por mucho
tiempo, no sabemos qué tan lejos podemos llegar a ir.
Siempre están ahí haciéndonos sus bromitas desde que teníamos doce.
Nunca se cansaban de hacernos los campamentos imposibles, y lo peor es que
se creían lo mejor del campamento y que todas las chicas estaban detrás de
ellos.
Este verano será diferente. No nos vamos a quedar de brazos cruzados a ver
como esos idiotas nos arruinan de nuevo el verano.
¿Mi objetivo?
Hacerle el verano imposible. ¿A quién?...
Max Sims
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